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PorRedacción

Ago 24, 2023

La reforma laboral que se viene … ¿Una solución para el balance entre la vida y el trabajo?

Por Rosario Gutiérrez

La Cámara de Diputados entrará en periodo ordinario de sesiones en septiembre y una de las discusiones más esperadas es la de la reforma a la Ley Federal del Trabajo, pues, aunque ya ha habido algunas este año, como la referente al teletrabajo o home office, esta nueva impactará al grueso de los trabajadores en cuanto a su balance entre la vida afuera de la oficina y el trabajo.

Y es que se está proponiendo que las horas de trabajo a la semana se limiten a 40 y no a 48 como se contempla actualmente, esto quiere decir que se trabajarían 8 horas diarias con 2 días de descanso, el cual, actualmente se reduce a 1.

Esta propuesta lleva siendo analizada desde abril en las comisiones de dicha cámara, sin que aún haya pasado a su discusión y votación, lo cual es preocupante, pues el descanso y posible mejora de la calidad de vida de miles, sino es que millones, de empleados en México, se encuentra a merced de la voluntad política de un grupo que no vive las mismas vicisitudes que la población para la que legislan.

No pasan las extenuantes y largas horas en el tráfico o hacen malabares para comer, ir al baño y solventar cualquier otra necesidad que tengan en el día, fuera de sus casas, pues saben que no han de volver hasta entrada la tarde o la noche debido a las distancias. No viven con la realidad de tener un solo día a la semana que medio les pertenezca.

De hecho, este año, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) lanzó una herramienta interactiva sobre el número de horas anuales que se trabajan en el mundo y México es segundo país con los números más altos, con un promedio de 2,226 horas anuales, Colombia el país cuyos empleados trabajan más horas, alcanza 2,405 horas anuales.

En contraparte, Alemania es el país que trabaja menos horas anuales con 1,341.

Aunque el destino de esta gran mejora a la calidad de vida de los mexicanos, descanse en las manos de unos pocos, al mundo laboral no solo lo mueven las leyes y la incorporación de una nueva generación no tan centrada en pasar horas y horas en una oficina y dedicarle décadas de su vida a una empresa, ha cambiado forzosamente la dinámica de ese mundo.

Han nacido términos como el quiet quitting, el cual usan las nuevas generaciones para referirse al no hacer nada ni aportar nada extra al lugar al que trabajan, más que únicamente lo que les toca; es decir no hacer trabajo ni horas de más y de acuerdo a Bloomberg es esta generación la más propensa a sumarse a La Gran Renuncia, término acuñado en mayo de 2021 tras el número récord de personas que han dejado sus trabajos de forma voluntaria desde que comenzó la pandemia. 

Las nuevas generaciones, pero también el hartazgo de las viejas sí o sí, exigen un cambio en el paradigma laboral, que poco a poco va evolucionando y que estoy segura, veremos modificarse a pasos agigantados tras la incorporación del home office no solo como algo posible sino incluso preferible para muchos, las herramientas que nos otorga la inteligencia artificial y la apertura de nuevos campos, conocimientos y carreras.

En México, desafortunadamente que una Ley cambie o no, muchas veces no significa nada. Aunque la reducción de la jornada laboral a 5 días sea un gran avance de ser aprobada, no garantiza su cumplimiento, pues el país ya tiene una Ley Federal del Trabajo cuyos artículos y fracciones suenan muy bien a la letra, pero que en la vida real no se cumplen o se cumplen a medias, por ejemplo, muchos tienen seguro social por parte de sus trabajos, pero no todos están dados de alta con su sueldo real y tiene registrado uno más bajo.

Hay patrones que pagan en efectivo para evadir el pago de impuestos y prestaciones, hay trabajos que te dan a decidir entre más sueldo o prestaciones y así un sin número de irregularidades.

Veremos en septiembre la votación de esta propuesta en particular y quienes la apoyan o no, dato que bien nos valdría grabarnos para este 2024 y sus boletas electorales.

Las opiniones expresadas en este texto periodístico de opinión, son responsabilidad exclusiva del autor y no son atribuibles a El Comentario.

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