La reciente entrega del Taller de Electricidad al Bachillerato 11 de la Universidad de Colima (UdeC), en Minatitlán, afianza la colaboración entre la educación, el Gobierno y la iniciativa privada en beneficio del desarrollo social y económico de nuestra región. Ese proyecto, encabezado por la Máxima Casa de Estudios en colaboración con la empresa Peña Colorada y autoridades estatales, es un ejemplo tangible de cómo la inversión en infraestructura educativa puede transformar comunidades y brindar nuevas oportunidades a las y los jóvenes.
El programa académico de Técnico en Electromecánica, en el que ya participan 86 estudiantes, representa una apuesta por el futuro. Su enfoque en formar técnicos especializados para la Industria 4.0 no solo atiende las demandas del mercado laboral, sino que también impulsa la diversificación económica de Minatitlán, históricamente dependiente de sectores tradicionales. Nuestra iniciativa se alinea con la visión de un modelo educativo que prepara a las y los jóvenes no solo para el presente, sino para un Mundo laboral globalizado y altamente competitivo.
El Rector Christian Jorge Torres Ortiz Zermeño lo expresó con claridad: el trabajo conjunto de la “cuádruple hélice” -educación, Gobierno, iniciativa privada y sociedad- es esencial para el desarrollo sostenible. Ese taller no es solo un espacio físico; es una herramienta que abre puertas a empleos bien remunerados y contribuye a reducir la brecha de desigualdad. Más aún, al incorporar una perspectiva de equidad de género en la matrícula estudiantil, el programa promueve un acceso igualitario a oportunidades de formación técnica y profesional.
La inversión de más de 20.5 millones de pesos realizada hasta ahora por Peña Colorada, subraya el compromiso de la empresa con el desarrollo local y su visión de responsabilidad social. Cabe destacar que el 55% de su plantilla laboral es colimense y que un tercio de ella proviene de la Universidad de Colima, refuerza el impacto positivo de esas alianzas estratégicas. La experiencia debe servir como modelo replicable tanto en otros municipios de Colima como a nivel nacional.
En ese contexto, la gobernadora Indira Vizcaíno hizo un llamado oportuno a valorar esas iniciativas, que no solo combaten la deserción escolar, sino que también responden a la necesidad de preparar a las y los jóvenes para un mercado laboral cambiante y exigente. Su mensaje al estudiantado, alentándolos a continuar su formación profesional, destaca el objetivo final del proyecto: empoderar a las nuevas generaciones para que sean protagonistas del desarrollo regional.
El éxito del proyecto del Bachillerato 11 demuestra que la educación técnica puede y debe ser un pilar fundamental del progreso social. La próxima construcción de los talleres de Soldadura y Mecánica añade un horizonte prometedor, consolidando ese modelo como un referente educativo en la región.