Jue. Abr 3rd, 2025

COLUMNA: Autismo Colima

Por Redacción Mar31,2025 #Opinión

El Centinela del Autismo

Por Rosario Gutiérrez

Conocí a Víctor donde siempre lo he visto: en la guerra contra la apatía, la desinformación y la exclusión; en la lucha por visibilizar la realidad de quienes viven con autismo y mejorarla.

La trinchera en la que coincidimos fue la radio y cada 2 de abril o cuando la ocasión se diera, él estaba listo en el micrófono para hablar del trabajo que ha hecho Fundación Tato por las personas con autismo en Colima, pero sobre todo de lo que puede ayudar y ofrecer esta organización.

El 2 de abril es el Día Mundial de Concienciación sobre el Autismo y no creo que haya algo que yo pueda escribir que sea más útil que lo que Víctor Villalobos, director de Fundación Tato tenga que decir al respecto, pues sus palabras tienen el peso y respaldo de años de labor en el tema y un camino, que, aunque sinuoso, ha logrado importantes avances:

Por ello en esta edición de mi columna y con el permiso expreso de Víctor, replico la suya llamada “El Centinela del Autismo”.

30 Años de Lucha por el Autismo: Reconocimiento y Acción

El próximo 2 de abril se conmemora el Día Mundial de Concienciación sobre el Autismo, una fecha que invita a reflexionar sobre la inclusión y los derechos de las personas dentro del espectro autista. En Colima, esta reflexión no es nueva: hace 30 años iniciamos este trabajo como un grupo de padres de familia y hace 25 años nos constituimos como institución con un solo objetivo: garantizar el bienestar de la comunidad con autismo.

El camino no ha sido fácil, pero ha valido cada esfuerzo. En 2015, Fundación Tato participó a nivel nacional en la promulgación de la Ley General para la Atención y Protección a Personas con la Condición del Espectro Autista, marcando un antes y un después en el reconocimiento legal del autismo en México. No nos quedamos ahí. En 2016, impulsamos que Colima fuera el primer y único estado en declarar oficialmente el Año de la Igualdad e Inclusión del Autismo, un precedente que, hasta ahora, ningún otro estado ha replicado.

El 2017 fue un año crucial: logramos la promulgación de la Ley para la Atención y Protección a Personas con la Condición del Espectro Autista del Estado de Colima, garantizando derechos específicos en salud, educación y bienestar para esta población. Sin embargo, las leyes sin implementación son solo palabras. Por ello, en 2020, logramos la constitución del Comité Estatal de Autismo, un órgano que trabaja en la aplicación de estas normativas. Dos años después, en 2022, este comité fue ratificado, asegurando su continuidad y relevancia, al día de hoy buscamos reformar la ley para que vaya acorde a las necesidades de la población, un paso inconcluso en este largo sendero.

A lo largo de estos 25 años, hemos tenido cinco presidentes de la República, han gobernado el estado de Colima cinco mandatarios, han pasado aproximadamente ocho legislaturas estatales, ocho federales y cuatro del Senado. Esto significa que hemos visto ocupar cargos a más de 160 diputados locales, 400 diputados federales y 128 senadores., han pasado por los municipios al menos 25 presidentes municipales y. La constante ha sido la misma: en lugar de que ellos trabajen junto a las organizaciones para garantizar la atención de esta población, hemos sido nosotros quienes hemos tenido que luchar por su sensibilización.

A los actuales titulares de los cargos públicos les pregunto: ¿hace 30 años qué hacían? Porque mientras ustedes vivían su vida sin pensar en el autismo, la Fundación de Autismo Tato ya estaba trabajando.

Porque algunas autoridades nos ven como “los enfadosos”, como si quisiéramos “agandallar” el tema del autismo, cuando lo único que queremos es que cumplan con su obligación y trabajen con un verdadero enfoque de derechos humanos. No queremos ser los que les recuerden siempre su deber, queremos romper paradigmas para que entiendan que esto no es una bandera de un solo mes. Porque cada abril, llegan por la foto con los niños con autismo, pero en mayo ya se olvidaron de ellos.

Nuestro trabajo no ha sido por placer ni por capricho, sino por necesidad. No estamos aquí por gusto, sino porque el sistema nos orilló a ser la voz de quienes no la tienen. Porque cuando el Estado se ha quedado corto, hemos sido las familias, los voluntarios y las organizaciones quienes hemos sostenido la lucha. No pedimos aplausos ni discursos vacíos cada abril. Pedimos reconocimiento real, acción concreta y compromisos cumplidos.

A la sociedad en general, les decimos: el autismo no es solo un día en el calendario ni una iluminación azul en edificios públicos. Es una realidad diaria que requiere empatía, comprensión y acción. Sumémonos, no con lástima, sino con compromiso. Y a las autoridades: ya es hora de reconocer a quienes hemos hecho el trabajo que les correspondía. Ya es hora de que el autismo en Colima sea una prioridad y no una causa ignorada.

Las opiniones expresadas en este texto periodístico de opinión, son responsabilidad exclusiva del autor y no son atribuibles a El Comentario.

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