Jue. Abr 3rd, 2025

COLUMNA: Perspectiva Estudiantil Económica

Por Redacción Mar31,2025

La gentrificación en México

Por Luis Emiliano Ladino Herrera*

A partir de la segunda mitad del siglo XX, México se convirtió en un destino turístico bastante popular para los extranjeros, no solo por sus riquezas naturales, sino también por su arquitectura, cultura, su gente y su fascinante historia. Debido a todas estas características que no se encuentran en ningún otro lugar del mundo, en 2024 México se posicionó como el sexto país más visitado del planeta recibiendo a alrededor de 40.03 millones de turistas internacionales, según datos del INEGI.

Si bien el turismo es un sector importante para nuestra economía, la situación cambia cuando los extranjeros no vienen únicamente de viaje, sino más bien con la intención de establecerse y tener una nueva residencia. Derivado de ello surge la gentrificación.

Pero, ¿qué es la gentrificación? La Real Academia Española (RAE) defina la gentrificación como un “proceso de renovación de una zona urbana, generalmente popular o deteriorada, que implica el desplazamiento de su población original por parte de otra de un mayor poder adquisitivo”. Ese es justamente el problema que surge cuando los extranjeros emigran a México, principalmente, como lo dice la RAE, aquellos con un alto poder adquisitivo, ya que esos extranjeros vienen a vivir pero sin trabajar; es decir, vienen a México debido a que el costo de vida es más bajo que si vivieran en sus países de orígen. Ellos y ellas, en muchos casos, continuan trabajando para empresas de sus países de origen de manera remota, percibiendo así sueldos que se les darían si vivieran en su país de origen y que son mayores a la media mexicana. Dado que tienen muy buenos ingresos, se ven en la posibilidad de elegir para residir a casi cualquier colonia de las ciudades a las que decidan emigrar, pudiendo cubrir los costos de vivir.

En nuestro país, una de las ciudades más gentrificadas es la capital, como nos lo dice la Revista UNAM Global: “En la Ciudad de México se han realizado cambios en diversos escenarios de la ciudad que pueden catalogarse como procesos gentrificadores. Las colonias Roma y Condesa, Polanco y Xoco, así como los barrios centrales de La Merced y la Alameda Sur, por mencionar algunos, han vivido transformaciones territoriales y de consumo muy significativas”. En un artículo de opinion publicado en el periódico El País, titulado “La gentrificación acorrala a los barrios del centro de Ciudad de México”, se destaca cómo la presencia de “nómadas digitales” o trabajadores remotos que perciben ingresos superiores a la media en el país, ha generado inflación y la preocupación de los residentes de colonias como la Roma y Condesa, por las mutaciones en su vida cotidiana, el aumento de los precios de la vivienda y el auge de la vida nocturna en ellas. En esos sitios, el incremento en los proyectos inmobiliarios, los cambios de uso de suelo, la recuperación de espacios públicos y el desplazamiento de sectores del comercio informal, han generado gentrificación”.

Debido a la alta presencia de extranjeros en esas colonias, los arrendadores deciden subir el precio del alquiler, y las familias que llevan años viviendo en dichas zonas ya no pueden costear esos precios, por lo que se ven forzados a desplazarse a áreas con menor plusvalía para poder seguir manteniendo su estilo de vida.

Si bien no hay problema en que los extranjeros vengan a México en busca de nuevas oportunidades, sí que lo hay cuando solo vienen a vivir aquí, sin pagar impuestos y utilizando los recursos e infraestructura que llevó a los mexicanos décadas y millones de pesos construir. Claro que no es el caso de todos y todas, y claro que habrá extranjeros que vienen a trabajar a México de manera remota y con permiso temporal o permanente, pero la mayoría no lo hace. Por ende, gozan de un privilegio del cual el resto de la población no goza: el no pagar impuestos.

No estamos en contra de que los extranjeros vengan a trabajar aquí, únicamente se pide que no se les den tratos preferenciales para que todos podamos tener las mismas oportunidades. Aprovechemos el intercambio de culturas que se podría llegar a dar con los extranjeros en nuestro país y aprendamos mutuamente de nuestras tradiciones y costumbres sin querer imponer.

*Estudiante del 4º semestre de la Licenciatura en Finanzas de la Facultad de Economía de la UdeC.

Las opiniones expresadas en este texto periodístico de opinión, son responsabilidad exclusiva del autor y no son atribuibles a El Comentario.

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