En toda institución sólida hay pilares silenciosos que sostienen su funcionamiento diario, personas cuya labor, aunque discreta, resulta indispensable para que los engranajes administrativos, académicos y humanos operen con precisión. En la Universidad de Colima (UdeC), ese papel lo cumple el personal secretarial, un equipo que conjuga profesionalismo, compromiso y calidez en cada tarea.
El reciente acto encabezado por el Rector Christian Jorge Torres Ortiz Zermeño, donde se entregaron 315 paquetes de uniformes al personal secretarial, fue mucho más que un evento protocolario. Se trató de un reconocimiento público a la importancia de quienes, con su trabajo cotidiano, dan rostro y ritmo al quehacer universitario. “Nada de esto sería posible sin el apoyo de todas ustedes”, dijo el Rector, subrayando que la eficiencia y la atención con sentido humano son parte esencial del sello UdeC.
El uniforme, como lo señaló el propio Rector, no es solo una prenda de trabajo; representa pertenencia y orgullo. En él se reflejan los valores institucionales y la identidad universitaria construida a lo largo de 85 años de historia. Portarlo con dignidad es también reafirmar el compromiso con una comunidad educativa que ha crecido hasta atender a más de 31 mil estudiantes y ha entregado más de 200 mil títulos.
El Sindicato Único de Trabajadores de la Universidad de Colima (SUTUC), a través de su secretario general, Luis Enrique Zamorano Manríquez, coincidió en reconocer al personal secretarial como “el corazón de cada espacio laboral”. Esa afirmación sintetiza el sentido profundo del homenaje: sin ellas y ellos, el flujo de información, la atención a estudiantes y docentes, y la gestión de los múltiples procesos universitarios simplemente no serían posibles.
En cada llamada atendida, oficio elaborado, orientación brindada o trámite gestionado, hay una vocación de servicio que fortalece a la institución. Como expresó Sandra Judith Tapia Barajas, representante del personal secretarial, su trabajo no se limita a lo administrativo: también construye puentes humanos y da continuidad a los proyectos que hacen de la UdeC una comunidad viva, dinámica y solidaria.

