Antes de suplementarte… ¡Revisa tus riñones!
Por Susana Judith Salcido Jiménez*
En los últimos años, el consumo de suplementos alimenticios se ha vuelto parte de la rutina de personas adolescentes y adultas jóvenes. Entre recomendaciones en el gimnasio, promociones en redes sociales y la presión por mejorar el rendimiento físico o verse mejor, cada vez más personas recurren a proteínas, quemadores de grasa, creatina, preentrenos, vitaminas y productos llamados naturales sin detenerse a pensar si realmente los necesitan. Lo preocupante es que gran parte de estas decisiones se toman sin asesoría de una persona profesional de la salud, lo que puede poner en riesgo no solo el rendimiento deportivo, sino también la función renal y hepática.
Los riñones desempeñan un papel esencial en nuestro organismo. Todos los días filtran litros de sangre para eliminar desechos, equilibrar electrolitos, regular líquidos y participar en procesos hormonales. Cuando ingerimos suplementos sin supervisión, estos órganos deben procesar una carga adicional que, con el tiempo, puede superar su capacidad natural. Lo que a simple vista parece un producto inofensivo puede provocar cambios silenciosos que, si no se detectan a tiempo, afectan la salud renal.
Uno de los suplementos más consumidos es la proteína en polvo. Aunque puede ser útil para quienes tienen una demanda física elevada, muchas personas jóvenes la consumen en exceso o sin necesidad real. Una ingesta muy alta de proteína incrementa la producción de desechos nitrogenados y exige un mayor esfuerzo de filtración por parte del riñón. Esta hiperfiltración puede pasar desapercibida en estudios básicos, pero mantenerse así durante años no es lo ideal para la salud renal.
La creatina es otro suplemento muy popular. Bien utilizada, suele ser segura, pero cuando se consume sin medir dosis o en combinación con otros productos, puede elevar la creatinina en sangre y dificultar la interpretación correcta de los estudios de función renal. Además, existen marcas que incluyen ingredientes no declarados, estimulantes o mezclas no reguladas, lo que incrementa el riesgo de efectos adversos.
Los preentrenos representan un caso aparte. Suelen contener altas dosis de cafeína y otros estimulantes diseñados para mejorar temporalmente la energía y el enfoque. Sin embargo, su consumo frecuente puede elevar la presión arterial, alterar el ritmo cardiaco y afectar el flujo sanguíneo renal. El problema se agrava cuando las y los jóvenes los combinan con otros suplementos, entrenamientos intensos y una hidratación insuficiente.
Incluso los productos considerados naturales pueden ser peligrosos. Algunos suplementos para bajar de peso contienen extractos vegetales muy concentrados que pueden alterar la presión arterial, incrementar la carga de trabajo renal e incluso causar daño hepático. Que provengan de plantas no los convierte en sustancias inocuas. Tanto el hígado como los riñones deben metabolizarlos y eliminarlos, y cuando se consumen sin control, pueden generar efectos que pasan desapercibidos hasta que se manifiesta un problema.
Un error común entre jóvenes es mezclar varios suplementos sin conocer sus interacciones. Muchos duplican ingredientes o superan límites seguros sin darse cuenta. En deportistas se han reportado casos de lesión renal aguda relacionados con entrenamientos intensos, deshidratación y consumo simultáneo de productos para rendimiento o pérdida de peso.
Por todo esto, antes de suplementarte, es fundamental acudir con una persona profesional de la salud. Una persona profesional de la nutrición, de medicina o especialista en deporte puede evaluar si realmente necesitas un suplemento, en qué dosis y cuál es el tipo adecuado para ti. Esta decisión no debe basarse en consejos de redes sociales ni en experiencias aisladas de otras personas. Cada organismo es distinto y lo que funciona para uno puede representar un riesgo para otro.
Una evaluación completa no solo debe considerar tus hábitos alimentarios, tu nivel de actividad física o tus metas personales; también requiere revisar tu estado de salud actual mediante estudios de laboratorio. Antes de iniciar cualquier suplemento, es indispensable contar con una valoración profesional que incluya un perfil metabólico, renal y hepático, lo que permite conocer con precisión cómo se encuentra tu organismo y si está en condiciones de tolerar la suplementación. Estos análisis ofrecen una visión integral de tu salud y ayudan a identificar riesgos que podrían pasar desapercibidos sin una revisión adecuada.
La prevención no consiste solo en tener buenos hábitos. Aunque beber suficiente agua, mantener una dieta balanceada y realizar ejercicio regular son pilares fundamentales, nada sustituye una valoración profesional. Tomar suplementos sin conocer tu estado metabólico puede exponerte a riesgos innecesarios que pueden evitarse con una simple consulta y una revisión adecuada.
En un entorno donde las redes sociales están saturadas de recomendaciones rápidas y soluciones milagrosas, informarse y buscar orientación profesional se vuelve más importante que nunca. Los suplementos pueden ser aliados útiles, pero solo cuando se utilizan de manera responsable y con supervisión adecuada. La salud renal es un recurso invaluable, y protegerla desde la juventud es la mejor inversión para el futuro.
Para conocer más sobre el tema, puede consultarse el siguiente enlace: https://www.kidney.org/kidney-topics/herbal-supplements-and-kidney-disease
*Estudiante del Doctorado en Ciencias Médicas de la Universidad de Colima.
Las opiniones expresadas en este texto periodístico de opinión, son responsabilidad exclusiva del autor y no son atribuibles a El Comentario.


Muy interesante, y muy acertada la información, actualmente dejamos llevar nuestro estilo de vida por modas o tendencias, cuando todos, todas y todes tenemos necesidades diferentes.
Felicidades por su artículo y valiosa información.