Cristiano Ronaldo aún no ha recibido garantías concretas de cambios por parte del Fondo de Inversión Pública (PIF, por sus siglas en inglés) de Arabia Saudita respecto a la gestión de Al Nassr y, como consecuencia, se encamina a perderse su segundo partido consecutivo en la Saudi Pro League, según informó ESPN.
Ausente en el encuentro ante Al Riyadh el pasado lunes 2, el astro portugués —pese a haberse entrenado con normalidad durante la semana— también podría quedar fuera del duelo frente a Al Ittihad, curiosamente un día después de cumplir 41 años.
Entre otros puntos, Ronaldo dejó claro en conversaciones internas que su regreso depende de una rápida restitución de poderes a la directiva de Al Nassr y, sobre todo, de que no se repitan a mitad de año las interferencias sufridas durante la reciente ventana de fichajes.
En los últimos meses, añade ESPN, los directivos portugueses Simão Coutinho (director deportivo) y José Semedo (director general) fueron suspendidos de sus cargos por decisión del PIF, situación que enfureció a Cristiano Ronaldo y complicó la llegada de refuerzos de alto nivel para el técnico Jorge Jesus. A esto se sumó un recorte significativo en el presupuesto del club.
En contraste, su principal rival, Al Hilal, recibió una importante inyección financiera del multimillonario príncipe saudí Alwaleed bin Talal Al Saud y reforzó la plantilla dirigida por el italiano Simone Inzaghi, destacando la incorporación de la estrella francesa Karim Benzema. Todo ello se realizó sin bloqueos de fondos, a diferencia de lo ocurrido con Al Nassr.
Desde que se conoció su postura de fuerza en Arabia Saudita, el delantero portugués se convirtió rápidamente en objeto de numerosas consultas, principalmente desde Estados Unidos y Europa. Sin embargo, decidió no iniciar negociaciones en ese momento, al considerar que una salida inmediata podría perjudicar su preparación final para el Mundial.
No obstante, si no se producen cambios decisivos en las próximas semanas, Cristiano Ronaldo evalúa un traspaso a mitad de año, cuando su cláusula de rescisión se situará en torno a los 50 millones de euros (unos 308 millones de reales al cambio actual). El jugador tiene contrato vigente con Al Nassr hasta junio de 2027.

