Por Carlos Expósito
El Teatro Sannazaro, en el centro de Nápoles, afectado por un incendio que provocó graves daños en la cúpula y en el interior, acogió desde la segunda mitad del XIX a las grandes figuras del teatro, además de un encuentro que cambió la escena del país: el de Luigi Pirandello y Eduardo De Filippo.
Italia amaneció con la atención puesta en el incendio ocurrido esta madrugada en el Sannazaro, ubicado en el centro de Nápoles, donde las llamas afectaron a buena parte del teatro, causando importantes daños materiales aún en fase de evaluación.
Un elegante jolie bouquet
El Teatro Sannazaro es uno de los espacios escénicos más bellos de la ciudad de Nápoles, y cuenta con una larga historia arraigada en la tradición del teatro napolitano.
Sus escenarios acogieron a algunas de las compañías más prestigiosas y actores de renombre desde su inauguración el 26 de diciembre de 1847, en un acto “con gran pompa”, según describen en su web oficial, que contó con la presencia de toda la aristocracia napolitana.
El interior estaba decorado de forma armoniosa con retoques blancos y dorados, descrito por los cronistas del siglo XIX como un elegante jolie bouquet, un término francés que se traduce como “bonito ramo de flores” para describir su elegancia y belleza.
Fue en este teatro donde se produjo uno de los encuentros más trascendentes de la escena italiana entre el dramaturgo Luigi Pirandello (Nobel de Literatura en 1934) y el actor Eduardo De Filippo, naciendo allí una amistad y colaboración que dejaría un legado muy importante.
Un símbolo de Nápoles
En una ciudad que presumía de una oferta teatral excepcional, se subieron a las tablas de este teatro intérpretes de la talla de Eleonora Duse, una de las más célebres actrices de finales del XIX y principios del XX; la francesa Sarah Bernhardt, o el italiano Ermete Zacconi, que destacó en obras de William Shakespeare.
El teatro albergó también exitosas comedias de Eduardo Scarpetta como Santarella, que en 1889 superó el centenar de funciones.
Tras un periodo de crisis por las guerras mundiales, el teatro se convirtió en un cine poco concurrido y deteriorado, como ocurrió en muchos de los escenarios napolitanos. Pero en 1971 retomó su actividad teatral de la mano de la pareja empresarial Nino Veglia y Luisa Conte.
Actualmente, la propietaria del teatro es la nieta de Luisa, Lara Sansone, quien fue una de las primeras en llegar esta mañana al teatro, visiblemente afectada, tras conocerse la noticia del incendio.
“Lara nos está dando fuerzas y nos ha dicho claramente que volveremos más fuertes que antes”, afirmó a medios locales el actor Lucio Pierri, al lamentar: “Esto no es solo un teatro, es un símbolo de Nápoles”.
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