• Mié. Abr 17th, 2024

Rubén fue en Tecomán, “Soldado por un día”

Fue en el 88 Batallón de Infantería de Tecomán en donde el pequeño Rubén Alejandro Martínez vistió uniforme y botas militares. Tiene apenas 8 años y ya fue “Soldado por un día”. Desde los 4 años, Rubén fue diagnosticado con Espectro Autista y aunque no se expresa con palabras, refleja siempre que puede que ama escuchar el Himno Nacional.

Alejandra Vianey Cruz Mares y el teniente de Transmisiones, José Manuel Martínez García, sus padres, lo acompañaron a vivir esa experiencia que comenzó cuando encabezó la ceremonia de honores a la Bandera Nacional. Después, con su camuflaje y botas, pisó el edificio de dormitorios de la sede del 88 Batallón de Infantería. Antes, le mostraron algunos de los implementos que usan los militares, desde la manta, los impermeables hasta los utensilios.

Rubén tuvo 3 momentos especiales: la cama en donde se recostó, el área de armamento y subir a una de las unidades. No comunica mucho, por eso una sola expresión indicaba su sentir: “¡Wow!”.

Alejandra Cruz se dijo contenta de que le dieran la oportunidad a su hijo. “Estoy segura que sí le gustó mucho. Padece autismo y por eso algunas actividades no las tolera bastante, pero ha estado avanzando. Hay cosas que le gustan mucho”.

Celebró el programa de la Secretaría de la Defensa Nacional que hizo posible que su hijo se uniera al Ejército por un día. De ello, afirmó que “es un detalle inclusivo y me gusta que tomen en cuenta a pequeños como Rubén. Tal vez algún día quieren dedicarse a ello”.

Su mensaje a otras madres que tienen pequeños como Rubén fue: “Si se les da la oportunidad de ser ´Soldados por un día´, que la tomen. Es algo muy bonito y a los niños les va a gustar mucho visitar las instalaciones. Hay muchas mamás que puede que tengan un niño con alguna condición, pero pueden realizar sus sueños siempre que nosotros como padres estemos ahí para entenderlos; que aprovechen la oportunidad si la tienen”.

El 88 Batallón de Infantería a cargo del coronel de Infantería Diplomado de Estado Mayor, Pedro López Madero, atendió a Rubén con paciencia, mientras su padre, el teniente de Transmisiones José Manuel García, estuvo siempre a su costado, infundiendo confianza en el menor. No obstante, fue Alejandra quien quiso hablar con la prensa.

“Quiero agradecer al Ejército las atenciones a Rubén y ese entendimiento que se dio. Sabemos que no es fácil, que tal vez mucha gente no lo puede entender, pero por eso existe la inclusión, agradezco a todo el personal”.

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