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COLUMNA: Ciencia y Futuro

Por Redacción May21,2024 #Opinión

Gestión ambiental, imprescindible para la vida sostenible

Por Rosalba Thomas Muñoz*

Algunos dicen que el medio ambiente está de moda, que mucha de la conciencia ambiental que se puede ver en las personas es simplemente conveniencia e interés, que en realidad estamos cada vez peor y que las cosas no mejorarán. Yo pienso lo contrario. Hace 20 años que estudio educación y gestión ambiental y me dedico a encontrar maneras de mejorar la relación del ser humano con su entorno, desde diseñar herramientas para que las y los docentes puedan motivar a sus estudiantes a participar en acciones para el cuidado del medio ambiente y de la naturaleza; diseñar estrategias para comunicar mejor la problemática socioambiental; crear programas de educación ambiental para empresas o instituciones con interés en el medio ambiente y también desarrollar investigación que ayude a las personas a tomar mejores decisiones en su vida cotidiana. De todo esto se encarga la gestión ambiental y se realiza en el Centro Universitario de Gestión Ambiental de la Universidad de Colima, en el que soy la persona investigadora responsable del área académica y de investigación.

Hoy en día, es del interés de las universidades mexicanas participar en la creación de sociedades más sostenibles, por lo que han creado algo que se llama Sistemas de Gestión Ambiental (o manejo ambiental), que representa un compromiso de las instituciones para evitar el desperdicio de los recursos naturales en la realización de sus labores cotidianas tales como el uso del agua, la luz, el manejo de los residuos sólidos o la basura, el transporte, el cuidado de las áreas verdes y los edificios, entre otros. Estos recursos, que también los tenemos en nuestras casas, son imprescindibles para tener la vida que tenemos. Sin ellos nuestras actividades de todos los días se volverían muy complicadas. ¿Te imaginas no poder lavar tu ropa o bañarte?

Un Sistema de Gestión Ambiental significa que tenemos que calcular cuánta agua usamos en nuestras oficinas y casas, cuánta luz necesitamos todos los días, cuánta comida tengo que comprar, cómo me voy a trasladar a mi trabajo o escuela, a qué hora tengo que regar mis plantas, qué grados de temperatura puedo poner el aire acondicionado para evitar el calor sin enfermarme y gastar tanta luz, en fin. Los sistemas de gestión ambiental nos ayudan a calcular cuánta comodidad podemos tener sin desperdiciar los recursos naturales.

La Universidad de Colima recientemente aprobó su Sistema Institucional de Gestión Ambiental, conocido por su acrónimo como SIGA. Como ya mencioné, tiene la misión de lograr reducir el desperdicio de los recursos que usamos todos los días, pero, además, se propone que cada uno llevemos esta práctica de cuidado ambiental a nuestras casas, mejorando así también nuestro entorno comunitario.

Para ayudar a su implementación, se han nombrado enlaces a personas en todas las unidades organizacionales de la UdeC que apoyarán en el seguimiento de las acciones que este sistema requiere. Todos los enlaces recibirán capacitación en temas de cuidado del agua, gestión de residuos, eficiencia en la energía, cuidado de las áreas verdes y paisajismo, infraestructura sostenible, educación ambiental y algunos otros que se requieran en función del contexto de cada dependencia. Sin duda esto ayudará a cumplir el compromiso de la Universidad de Colima con la comunidad, formando personas comprometidas con el cuidado ambiental, pero también conscientes de que este es un tema complejo que no se resolverá solamente con un sistema de gestión, sino también con sus docentes, estudiantes, pero, sobre todo, con la coherencia institucional.

Tener un compromiso ambiental como universidad nos obliga a ser coherentes también en nuestras casas. Tener un sistema de gestión ambiental es un distintivo que demuestra nuestro interés en mejorar nuestra vida futura como institución, pero todo esto debe verse reflejado en un cambio de hábitos cotidianos de las personas. Apagar luces, equipo de cómputo y aires acondicionados cuando no los estemos usando, revisar periódicamente que no haya fugas en los baños y lavabos, comprar solo lo indispensable y reciclar o reusar lo que ya no necesites, regar en horarios muy temprano o por la noche, imprimir solo lo indispensable y reusar lo más que podamos el papel, no comprar desechable de un solo uso y preferir comida saludable a chatarra, reducir tu consumo de carne, hacer periódicamente ejercicio y convivir con tu familia en armonía con la naturaleza.

Y claro, todo esto parece complicado cuando no sabemos ni dimensionamos los beneficios que podemos tener si comenzamos con metas pequeñas. No necesitas transformar todo el planeta, solo tu vida y la de tu familia. En el presente año considera en tus propósitos tener una vida más sostenible. Valoremos la biodiversidad de Colima, una riqueza incalculable que puede durar mucho tiempo, si contribuimos a cuidarla. Pregunta quién es el enlace del SIGA en tu plantel y participa en las acciones que estaremos promoviendo desde el CEUGEA. Visita nuestras redes sociales y colabora con nosotros.

*Profesora investigadora del Centro Universitario de Gestión Ambiental, del Instituto Universitario de Bellas Artes y de la Facultad de Economía de la Universidad de Colima

ceugea@ucol.mx, rosthomas@ucol.mx

Las opiniones expresadas en este texto periodístico de opinión, son responsabilidad exclusiva del autor y no son atribuibles a El Comentario.

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