Dom. Mar 15th, 2026

COLUMNA: Escaparate Político

Por Redacción Dic17,2025 #Opinión

Por Amador Contreras Torres

(Segunda de 2 partes)

A DESTACAR. Decíamos ayer que, el socialismo está perdiendo los comicios en América Latina. Esa es una tendencia política que marca un viraje a la derecha. Al respecto, la presidenta Sheinbaum dijo que eso no va a suceder en México, porque en México, hay el apoyo del pueblo, hay resultados y hay unidad. Por eso, eso no va a suceder en México, afirmó Sheinbaum. Yo creo que eso no se va a dar en México, porque hay disminución de la pobreza, de las desigualdades. Lo anterior, lo expresó la presidenta al comentar el triunfo electoral de la derecha en Chile, con José Antonio Kast, quien ya fue felicitado por el presidente saliente Gabriel Boric, un político de izquierda que todavía habita el Palacio de la Moneda. Kast juramentará como presidente de Chile el próximo 11 de marzo. En una declaración positiva, Kast ha dicho que para gobernar hay que escuchar todas las voces, tanto de los que piensan como nosotros, como los que piensan diferente. Debe haber siempre un respeto a los otros, aun cuando no coincidamos en puntos de vista o en la forma de gobernar, dijo el presidente electo de Chile, quien consolida esa tendencia, ese viraje a la izquierda que se ha dado en América Latina y en el Mundo, con el agotamiento de la retórica populista. CAMBIOS. El columnista de El Universal, Salvador García Soto afirma que vienen cambios en el gabinete presidencial. Se habla de un relevo en el Palacio de Bucareli. Sale Rosa Isela Rodríguez después de los problemas con los campesinos y los transportistas por los cierres carreteros. Para ocupar ese importante ministerio se menciona a 2 “Alfonsos”. A Alfonso Ramírez Cuellar, muy cercano a la presidenta Sheinbaum y Alfonso Durazo muy cercano al ex presidente López Obrador. El debate y los jaloneos se dan en la cumbre del poder, ante la necesidad de deshacerse de algunas herencias e imposiciones y trazar, hacia el futuro, un nuevo proyecto y una agenda propia para la gobernabilidad. El columnista no lo menciona, pero yo agregaría como un prospecto viable para gobernación a Omar García Harfuch, fusionando seguridad y gobernación, como era antes, en tiempos de Enrique Peña Nieto. Sin duda alguna, Harfuch es muy cercano a los afectos de la presidenta Sheinbaum, además de que tiene un linaje de altos vuelos, pues es nieto de un ex secretario de gobernación e hijo de un ex presidenciable, Javier García Paniagua. Harfuch tiene en contra que no es bien visto por el ala radical de Morena, que preside el ex mandatario López Obrador. El jaloneo y los rumores de ajustes en el gabinete están en todo lo alto, ya sea para fines de diciembre o para enero. PANIAGUA. Ya que hablamos del padre de Harfuch, don Javier García Paniagua, fue secretario particular de su padre el general Marcelino García, cuando fue era titular de la Sedena, Secretaría de la Defensa Nacional con Gustavo Díaz Ordaz en los aciagos tiempos de los sucesos de Tlatelolco, esa noche oscura, del 2 de octubre de 1968. Luego, García Paniagua, enemistado con el presidente Luis Echeverría pasó 6 años como senador, con bajo perfil, y más tarde con López Portillo fue subsecretario de seguridad federal, en Gobernación y presidente nacional del PRI, aspirando a la candidatura presidencial. El presidente López Portillo tenía en alta estima a Javier García Paniagua reconocía su mano dura y su fuerte raigambre popular en el pensamiento ideológico de la revolución mexicana. En esa sucesión presidencial, de 1982, don Javier, fue finalista y la perdió por un escaso margen, ante Miguel de la Madrid Hurtado. El presidente López Portillo, decía que si al final del sexenio, los problemas predominantes eran de carácter político, el candidato sería Javier García Paniagua, pero que, si los problemas eran de carácter financiero, el candidato sería Miguel de la Madrid. Y así fue. El candidato fue Miguel de la Madrid, lo que abrió el camino de la llegada del salinato, 6 años después, en 1988. Curiosamente, en la sucesión presidencial de 1976, se impuso en Echeverría el mismo razonamiento. Si los problemas del país eran financieros, llegaría un perfil financiero, y por eso llegó López Portillo, secretario de Hacienda, en lugar de perfiles más afines al echeverrismo como eran, por ejemplo, Porfirio Muñoz Ledo o bien Augusto Gómez Villanueva, los finalistas de aquel proceso sucesorio. Entonces, regresando a la coyuntura presente, y respetando las fuentes y el talento del columnista Salvador García Soto, que perfila para gobernación a Alfonso Ramírez Cuellar, o a Alfonso Durazo, yo agregaría a Omar García Harfuch, a menos, claro está, que la presidenta lo proteja y lo guarde para la sucesión presidencial del 2030. AJUSTES. En los círculos políticos nacionales se habla también de otros ajustes en la CFE, y en la Secretaría de Energía. Veremos y diremos. Lo cierto es que hay un deslinde, que no ruptura, entre el pasado y el presente, ante la necesidad impostergable de construir un nuevo futuro y sacar adelante al país, ante los retos ingentes de la agenda interna y los desafíos de la globalidad que marcan un viraje a la derecha en el continente y en el orbe.

Las opiniones expresadas en este texto periodístico de opinión, son responsabilidad exclusiva del autor y no son atribuibles a El Comentario.

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